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PROCESO DE INTEGRACIÓN “ECONOMÍA-ESPIRITUALIDAD”


Cuando la VOZ ÁLMICA trabaja en tu interior, ocurren cosas como ésta... la necesidad de compartir los dolores del alma para sanarlos. Y respondiendo a esa necesidad, comparto con amor, mi propio dolor y pronta sanación.

PROCESO DE INTEGRACIÓN “ECONOMÍA-ESPIRITUALIDAD”

Quería compartir con vosotr@s una vivencia personal de mi proceso de aprendizaje continuo, por si puede ser de ayuda a alguna persona que se encuentre en una situación similar a la mía.

Anoche pedí a mi YO que me instruyese sobre por qué seguía teniendo cierto bloqueo para integrar el valor económico de las cosas y abrirme a recibir en intercambio por mi colaboración en la ayuda o apoyo a otros.

Deciros que, en la escuela de la vida, mi aprendizaje y crecimiento va por lecciones y desde 2016 se ha basado muy especialmente en este asunto, logrando tan solo pequeños avances, pero sin llegar a integrar y comprender bien la lección, pese a trabajar duramente en ello.

Mi vida ha estado marcada por la acción voluntaria desde hace casi 30 años, y muy enfocada en los colectivos más vulnerables… esto ha hecho que tenga marcado a fuego, ver el mundo como un equipo familiar, donde el que más tiene es el que debe dar más y en el que la responsabilidad de tod@s es trabajar por el bienestar colectivo, independientemente de que esto conlleve una retribución económica o no. Pero esta forma de vivir en modo “entrega interminable”, dañó gravemente mi cuerpo.

Esta realidad me hizo ponerme en la tesitura de encontrar un equilibrio para poder subsistir en este sistema “económico hostil “y ahí comenzó un aprendizaje que me está costando integrar.

He trabajado el merecimiento, la culpa, el perdón, la reconciliación con la energía del dinero, la teoría del equilibrio energético por intercambio, decretos, pnl, etc… y todo eso está muy bien, avancé algunos pasos, sané otros aspectos de forma trasversal y mi mente incluso logró comprender, entender que el tiempo y el esfuerzo (mucho) ha de ser recompensando de alguna forma para equilibrar la balanza energética y que también debo permitir al otr@ poder ofrecer.

Hasta los árboles me explicaban un día que los seres humanos, teníamos la capacidad de ser dadores y receptores, de integrar lo masculino y lo femenino, pero que nos empeñamos en recibir sin dar o en dar sin querer recibir, y que por eso enfermamos y nos desequilibramos, porque no permitimos que fluya la energía armónicamente entre nosotr@s, enriqueciéndonos y complementándonos un@s a otr@s.

Como veis, pese a que mi equipo espiritual y mi YO, pusieron una gran maquinaria en acción para hacerme entender, donde desde humanos hasta elementales acudieron en mi ayuda para hacerme integrar esta realidad, algo en mi centro seguía clamando que no se sentía cómodo exigiendo un intercambio monetario por algo que de forma natural se da y que forma parte de lo que soy, de lo que somos, porque si ayudando nos ayudamos, sanando nos sanamos…, si TÚ eres YO y YO soy TU… ¿Cómo voy a percibir algo de ti, que revierte en mí? ¿cómo voy a negarme a ofrecerte algo que puedo darte y que necesitas, tan solo porque no me compenses?

Pero la vida me recordaba que si no lograba esta integración, mi cuerpo volvería a enfermar, tal vez ya sin solución.

Y en esta tesitura me encontraba, en la de dar vueltas sin sentido a un trabajo interior que no terminaba de desbloquear… hasta que volví a realizar una petición de auxilio a mi YO, y ha sido respondida, dándome alguna clave, que en estos momentos creo me ayudará a integrar, aunque aún queda, lo sé, un proceso de adaptación, de anclaje y de dejar ir y soltar.

Perdonad la larga introducción, pero quería la he considerado necesaria para no dejar sin desnudar ningún aspecto básico del proceso y que esto no quedase en una simple exposición superficial de economía y espiritualidad…, quería exponerme, exponer mi vulnerabilidad, mis debilidades, mis luchas, por si alguien se siente identificado con ellas y mi experiencia puede ayudar a otr@.

Pues bien, la respuesta comenzó con visualizaciones en sueños, algunas de ellas no me son extrañas, ya las he tenido más veces, pero nunca las había relacionado con este tema.

Todas ellas me mostraban momentos de otros mundos, de otros tiempos… pero como al despertar, aunque sentía que había integrado algo nuevo, los recuerdos de los sueños son muy efímeros… pedí que se me volviesen a mostrar en la meditación de la mañana las imágenes vividas y así poder integrarlas, no solo de forma interna, sino de forma más mental y consciente.

Por no hacer eterno este desnudo de mi trabajo personal, solo os describiré dos de los momentos visualizados, que me han parecido más representativos:

 Estoy en un mundo muy parecido al terrenal, pero con una luz y color distinto (no voy a entrar en detalles, pues no es el objetivo). Una persona está frente a mí, tiene su mano puesta en mi frente, de ella sale una espiral de energía de color verde que va rodeando mi cabeza. Mi chakra corazón y mi plexo solar emiten unos rayos de luz que penetran en su corazón y en su plexo. La imagen dura unos segundos, luego nos fundimos en un abrazo y hay un intercambio corazón-plexo de luces entre nuestros cuerpos que les atraviesan, extendiéndose y fusionándose hasta formar un solo cuerpo etérico de luz alrededor nuestro.

 Me encuentro en un entorno distinto, es mucho más parecido a la tierra, de hecho, creo que es la tierra. Es de noche y un grupo de personas de todas las edades, bailamos en círculo agarrados de las manos alrededor del fuego, vestimos de blanco y estamos muy felices. Yo estoy entonando algún tipo de cántico mientras giramos despacio y danzando como niños despreocupados y agradecidos. De cada chakra corazón y plexo solar de esas personas sale una inmensa luz que se dirige a mi plexo y mi corazón. De la vibración de mi voz se desprenden símbolos lumínicos parecidos a un manto de estrellas que van posándose en todas y cada una de las personas del círculo, envolviéndolas por completo.

Estos dos ejemplos, pues el resto de visualizaciones fueron similares, pero en varios contextos distintos, me mostraron el dar y el recibir de una forma tan clara y natural…

En la primera escena, este hombre estaba sanándome y yo le entregaba a cambio, lo más preciado… energía vital, energía de amor, el tesoro de los tesoros. Después nos agradecíamos mutuamente, reforzándonos en unión.

En el segundo caso, todos esos rayos de luz que emitían las personas que estaban en el grupo me están siendo entregados de forma natural, entre risas y música, y yo respondía en ese momento a todos y a cada uno de ellos, en compensación y equilibrio, el sonido de la vibración sanadora y protectora del lenguaje universal.

Todo desde la naturalidad, desde el equilibrio, desde la integración del dar y el recibir.

Hasta aquí todo perfecto, pero en esas visiones no había hipoteca, luz, comida o impuestos que pagar… por eso pregunto a mi YO, cómo puedo integrar en mi ahora ese ahora que viví.

Le pregunto cómo este recuerdo puede ayudarme a mantener el equilibrio, cómo puedo integrar esa forma de relacionarnos en el dar y el recibir, aquí en la tierra. Le pido, como siempre, claridad y conciencia para comprender e integrar y esto me enseña:

Las dificultades que encuentro en mi camino para integrar el sistema de intercambio monetario, se deben en primer lugar, a que tengo el recuerdo muy presente de mis otras realidades, porque laten fuerte en mi interior, no como un momento pasado que no volverá, sino como un cierre de circulo en el que los dos extremos se vuelven a unir como en el principio de los tiempos y en el que se fusionan las distintas realidades para generar una sola totalidad.

Mi centro ha vivido la compra-venta de apoyo grupal o individual, como algo no natural y alejado de mi esencia, de ahí el rechazo escondido en este ahora.

He de integrar, que siendo nuestra esencia relacional, como partículas de un mismo cuerpo energético o fuente, el de completarnos en el dar y el recibir, en el de entregar con amor y confianza lo que somos, y recibir con amor y agradecimiento lo que el otro es… pasa en esta 3D, en esta dimensión terrenal, por aceptar (no resignar) que en el proceso de aprendizaje para esa unificación total, debemos realizar el flujo de intercambio desde cualquier medio y herramienta que en este momento esté a nuestro alcance, que nuestra realidad en este ahora es que el dinero (dotado de energía como todo lo creado), es en este momento algo apreciado, que su entrega y su recibir se puede hacer desde el amor y que en ese mismo acto, se limpian las cargas “impuras” (creación mental) que éste tenga asociadas.

Mi “YO” para ayudarme a procesar el mensaje, me indica que module la emoción, para percibir éste aprendizaje como un proceso intermedio y de tránsito, porque pronto desaparecerá, que tan solo he de poner la magia del amor en cada acto de intercambio y el dolor de este pequeño pechizco que aún hiere mi alma, incluso cuando estoy escribiendo este aprendizaje, pronto desaparecerá.

Dejar caer el telón que indica el final de un acto teatral de vida, donde pusiste tus creencias por años, siempre duele…

Os solicito seáis testigos de este abrazo a mi dolor y de cómo tiro de la polea de esta obra de mi vida en la que rechacé al dinero acusándole de todos los males del mundo… espero que el proceso de bajada de telón sea rápido y no se vuelva a bloquear. Y solicito a aquellos testigos cercanos que, si las dudas me asaltan y vuelvo a frenar la caída, me recuerden esta exposición al desnudo, que en un osado acto de valentía me atreví a relataros un día.


Por ser mis testigos, gracias, gracias, gracias


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